Tributación y democracia, por José de Echave |
Esta semana, en la carátula de La República, edición del pasado 23 de marzo, se cita un estudio que acaba de publicar el Grupo de Justicia Fiscal (GJF), en el que se menciona que el Perú pierde 27 mil millones de soles por año por beneficios tributarios otorgados por el Congreso.
¿Cómo hemos llegado a esta situación? Si tomamos un período largo como referencia, entre el 2011 y 2025 se han aprobado 71 leyes tributarias impulsadas por el Poder Legislativo; sin embargo, es notoria la marcada concentración en el periodo 2021–2025, con 40 leyes aprobadas. Si hay que fijar un año, es el 2022 cuando se inicia una tendencia creciente en la aprobación de leyes que generan un alto costo fiscal.
Este aumento acelerado de la producción legislativa en materia tributaria presenta una orientación regresiva (cuando los contribuyentes de menores ingresos terminan pagando un porcentaje mayor de sus ingresos en impuestos, en comparación con los contribuyentes de mayores ingresos).. Más del 60% de las leyes aprobadas en todo el periodo (2011-2025) fueron claramente regresivas y, en el actual Congreso, esta proporción alcanzó el 70% (2021-2025). Además, muchas de estas medidas fueron aprobadas sin la opinión favorable del Ministerio de Economía y Finanzas o por insistencia (33 medidas tributarias).
Como se señala en el informe, el resultado de todo esto es un sistema tributario fragmentado, costoso y con menor capacidad redistributiva. La expansión de exoneraciones, tasas reducidas y beneficios sectoriales ha erosionado la base imponible y ha elevado el gasto tributario por encima del 2% del PBI, beneficiando principalmente a grandes empresas y sectores de altos ingresos. Al mismo tiempo, la presión tributaria cayó de 16,1% del PBI en 2011 a alrededor de 14% en 2024, en un contexto de altos precios........