Recordando a Diocleciano

En el año 301 el emperador Diocleciano sacó el edicto sobre precios máximos. Con el ánimo de controlar la inflación pretendía fijar todos los precios del Imperio Romano. A pesar de que la pena de muerte era el castigo para quien no cumpliera el mandato, la medida fue un total fracaso. Desde entonces, una y otra vez, se ha demostrado que el control de precios es imposible. Siempre habrá formas de evadir las regulaciones, y en contra de la voluntad de la autoridad suprema, los precios terminan subiendo.

Vale la pena traer a colación la anécdota de Diocleciano ya que el gobierno ha dicho que el aumento del salario mínimo no tendrá efectos negativos sobre la inflación porque habrá control de precios. De manera reiterada, los gobernantes desesperados tratan de intervenir los precios, olvidando que desde los años del Imperio Romano estos ejercicios han sido........

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