El paradigma del reinicio |
El inicio del año suele venir cargado de una ilusión colectiva: la idea de que algo cambia solo porque el calendario lo dice. Es bonito pensarlo, incluso necesario. La vida, al final, es una oportunidad tras otra. Pero confundir el cambio de año con un borrón y cuenta nueva es una de las mentiras que más nos contamos como sociedad. Una mentira elegante, bien empacada, socialmente aceptada, pero mentira al fin y al cabo.
Durante años -yo mismo lo hice- usé el cambio de año como excusa para empujar debajo del tapete las cargas emocionales no resueltas. Propósitos nuevos, listas nuevas, energía renovada. Todo muy inspirador. Todo muy superficial. Sin darme cuenta de que aquello que intentaba olvidar era exactamente lo que, tarde o temprano, me iba a llevar al piso. Porque el pasado no desaparece por decreto, ni las heridas sanan porque suene un conteo........