Fiscalización laboral: herramienta fundamental para reducir la informalidad, por Fernando Cuadros Luque

La informalidad laboral, que implica que el empleador no declare en planilla a sus trabajadores, es uno de los principales problemas del país, pues deja a millones de asalariados sin acceder a derechos laborales básicos como la remuneración mínima, vacaciones, seguro de salud, pensiones, protección contra el desempleo, gratificaciones, seguro de vida y por trabajo de riesgo, estabilidad laboral, sindicalización, negociación colectiva, entre otros.

En tal sentido, solo la mitad de los trabajadores asalariados (dependientes) figuran declarados en planilla por su empleador, mientras que el otro 50% labora “en negro” o bajo contratos de locación de servicios fraudulentos. 

Entre los años 2005 y 2016, producto del significativo crecimiento económico del país, la tasa de informalidad laboral de los asalariados privados urbanos se redujo en 15 puntos porcentuales, pasando de 65% a 50% (ver gráfico); no obstante, dicho proceso no estuvo acompañado por una política de fortalecimiento de la inspección laboral, la cual pudo haber contribuido a una mayor disminución de la informalidad laboral.

A partir de la pérdida de dinamismo de la economía nacional observada del 2017 en adelante, con idas y vueltas, el nivel de informalidad laboral se ha estancado alrededor del 50%, situación que es urgente comenzar a revertir.

Una de las medidas fundamentales para solucionar la problemática mencionada es fortalecer la fiscalización laboral, sobre todo para el caso de aquellos segmentos empresariales que están en capacidad de cumplir la normativa laboral, pero no lo hacen debido a la baja probabilidad de ser inspeccionados por la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL).

A continuación, expongo algunas propuestas que contribuirían a incrementar la cobertura y........

© La República