Xi con Heródoto |
Xi Jinping, al evocar la “trampa de Tucídides” durante la visita de Donald Trump a Pekín, le dejó una advertencia estratégica y una pregunta sobre el futuro de sus relaciones. ¿Serán capaces de evitar el choque bélico que históricamente se produce cuando una potencia emergente desafía a una dominante?
Al citar la famosa trampa, Xi deja clara una realidad que Trump no quiere reconocer públicamente: que China es y actúa como una potencia emergente (Atenas) y Estados Unidos como la potencia establecida (Esparta), y que el ascenso veloz de China es un cambio trascendental que genera una tensión “inexorable” en el balance del poder mundial.
Tensión que no necesariamente implica la fatalidad de la guerra como un destino predeterminado sino, por el contrario, aprender del pasado para sumarse a las “excepciones” históricas........