El precio real de un Estado más riesgoso |
La reciente decisión de Standard & Poor’s de recortar la calificación crediticia de Colombia de BB a BB- no es un hecho aislado ni meramente técnico. Es, en esencia, la materialización de un deterioro fiscal sostenido que el mercado ya anticipaba, pero que ahora se traduce en implicaciones concretas sobre el costo del financiamiento, la confianza inversionista y la estabilidad macroeconómica.
El diagnóstico es claro. Colombia enfrenta una combinación de limitada flexibilidad fiscal, elevada carga de deuda y una posición externa debilitada. A ello se suma un factor crítico: la persistencia de déficits fiscales elevados. Se proyecta que el déficit alcance 5,6% del PIB en 2026, por encima de 5,3% registrado en 2025. Este comportamiento no es coyuntural, sino estructural, impulsado por un gasto rígido, ingresos inferiores a lo esperado y un entorno político que ha dificultado reformas tributarias.
El problema no radica únicamente en el flujo anual, sino en su acumulación. La deuda pública neta, que ya se ubicaba en 60,4% del PIB en 2025, se proyecta cercana a 66% hacia 2029. Este incremento refleja mayores necesidades de........