La ortografía de Dios
Siempre se ha oído que Dios escribe en líneas torcidas. Imaginando sus renglones torcidos hemos llegado a suponer que suspende en caligrafía. En esa llamativa expresión se esconde la fe.
La seguridad de que la vida de cada uno de nosotros se desarrolla, no de forma desamparada, sino que siempre nos acompaña, aunque a veces no entendamos lo que lo que ha previsto, para nosotros, cada jornada.
Seguro que te pasa como a mí. Le imaginas como una madre que se preocupa por cada uno de nosotros. Me viene a la cabeza aquel tiempo tan precioso en el que ella, la mía, ponía todo su empeño en enseñarme a escribir. De ella aprendí a interpretar aquellos signos gráficos, como palomas mensajeras, en cuyo pico viajaban hacia mí las palabras.
Poco a poco........
