Abril es un borrador

Abril presume de primavera con manga larga y vuelve a recordarnos que la realidad no entiende de calendarios. Las noticias florecen con la misma imprevisibilidad que el tiempo y hablan de interés nacional con la inmigración, de pactos PP-Vox que serán alfombra de Feijóo y de tribunales que nos presentan a los políticos despojados del trono. Entre tanto vaivén, el lector intenta orientarse sin paraguas ni brújula y se mueve del pescaíto de la Feria de Abril a Hacienda, porque no hay mejor sitio para olvidar que tienes que hacer la Renta que una caseta a las dos de la mañana con un pescaíto en la mano e intentando sobrevivir al embargo del traje de flamenca.

La Feria siempre fue un termómetro político; pero este año es también una calculadora. Cada sevillana bailada es una deducción por gasto en cultura y cada rebujito, una inversión en cohesión social. Y esta semana........

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