Día de la Madre |
Mi voz te llama, madre, y te hablo como si te llevase junto a mí, sobre mi hombro. Charlamos como siempre de nuestras cosas y las lágrimas, una vez más, me llevan al pasado. Entro al patio de los recuerdos donde el portalón se abre de par en par. Todos estáis allí, recibiéndome con los brazos en alto, alegres y frescos como antaño. El viejo pozo del agua viva todo lo regó con su luna oculta y bajo las raíces brilla el sutil cristal de las hierbas y las plantas. Siempre tienes una flor para mí, hermosa mamá.........