Si es por la fuerza, no es democrático |
Millones de ciudadanos observamos atónitos desde nuestros televisores el asalto al Capitolio de los EEUU por una turba empeñada en imponer su voluntad. El rechazo fue unánime y generalizado, por el precedente que sentaba y el evidente riesgo de que semejante actuación se contagiara a otros estamentos en una reacción de imprevisibles consecuencias.
Ourense no es Estados Unidos, ni la subdelegación del Gobierno, el Capitolio, pero lo visto el pasado 6 de febrero en la ciudad es de estas escenas que atentan contra la paz social y respeto mutuo que deben guardar entre sí ciudadanos y administraciones. Más de un centenar de agricultores y ganaderos que entonces llevaban casi dos meses de protestas en distintos puntos de la provincia, decidió tomar por asalto la sede de la Subdelegación del Gobierno y hacer “rehén” al subdelegado.
La protesta es un derecho fundamental. La presión social forma parte del juego democrático. Pero ambas pierden autoridad moral cuando la intimidación sustituye al diálogo y la imposición........