Habermas |
La larga vida de Jürgen Habermas (1929-2026) le ha permitido, mal que le pese a él y a nosotros, confirmar algunos de sus propios temores. Así, por ejemplo, la desconfianza sobre el uso que los dueños de las grandes empresas tecnológicas dan a sus productos y datos de los usuarios, la producción indiscriminada de noticias falsas que “ya ni siquiera pueden identificarse como tales” o “la dominación de las élites y las naciones de élite, con el argumento de su superioridad natural”. Confirmaciones que, lejos de halagar su capacidad de observación y análisis, arrastraron al maduro Habermas a un lógico escepticismo no exento, eso sí, de la rebeldía y el inconformismo que siempre le caracterizaron.
Fue en la........