Más allá de los materiales resistentes al fuego

En los últimos cuatro años ha habido casi 40 fallecidos en incendios en viviendas o en locales de ocio. Los más llamativos han sido una discoteca en Murcia (en 2023), donde fallecieron 13 personas, y un edificio de viviendas en Valencia (en 2024), con 10 fallecidos. Y todos tenemos en la retina el incendio ocurrido en la estación de esquí de Crans-Montana (Suiza) en la noche de fin de año, donde fallecieron 41 personas y más de 100 quedaron con heridas graves. En España, además, hay todos los años personas que pierden la vida en su domicilio por incendios domésticos, bien por los daños del fuego, bien por la inhalación de gases de combustión.

Muchas de estas muertes podrían haberse prevenido si se extendiera la obligación de utilizar “materiales resistentes al fuego”. Estos materiales en realidad no resisten “ser quemados”, se queman, pero en ellos se retrasa la ignición y cuando empiezan a quemarse, lo hacen a una velocidad mucho más lenta que los materiales convencionales. Lo suficientemente lenta para........

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