El mejor once
El jueves, a la una de la tarde de Ciudad de México, México y Sudáfrica abrieron el Mundial en el Estadio Azteca. Y desde semanas antes, en cada bar, cada oficina y cada sobremesa de este país, venimos haciendo todos lo mismo: discutir la lista. Que si sobra este, que si falta aquel, que cómo puede quedarse fuera un jugador así. Es nuestro deporte nacional dentro del deporte nacional. Todos llevamos un seleccionador dentro, y el nuestro siempre acierta más que el de verdad.
Fíjense, sin embargo, en una cosa. El debate es siempre sobre nombres y casi nunca sobre encajes. Discutimos quién es mejor, no quién encaja mejor. Y ahí está la trampa, porque la historia de este torneo es tozuda: el mejor equipo casi nunca son los once mejores.
Grecia ganó una Eurocopa sin una sola estrella mundial. El Leicester de 2016 levantó una Premier con una plantilla que costó menos que un solo fichaje de cualquiera de sus rivales. Y en la otra dirección, todos recordamos selecciones plagadas de talento que volvieron a casa en cuartos, mirándose unos a otros, preguntándose cómo era posible........
