Yo confieso
Aprovechando la visita del papa León XIV, elevo mi plegaria dominical con humildad y arrepentimiento, válida para el sacramento de confesión y para cualquiera de las misas que estos días oficia su Santidad en nuestra España crédula. Yo confieso ante Dios todopoderoso, ante León XIV y ante san Pedro Sánchez que he pecado de pensamiento, palabra, obra y omisión por todos esos casos de supuesta corrupción. Confieso ser un pseudoperiodista de la debilidad y la flaqueza, propagador del relato no oficialista y de los bulos en potencia, porque todo lo que aquí vivimos desde la imputación de Sor Begoña es una gran conspiración contra nuestro guía espiritual, líder de la fe política en el fango, obispo de la transparencia, cardenal de la verdad universal, hombre al fin y al cabo de bien como todo su séquito de religiosos frailes fanáticos y ciegos. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa, afronto el castigo de la indiferencia mediática sincronizada, incapaz de hacerme perdonar como señalador de las miserias del sanchismo divino, y de todos esos tertulianos de argumentario en cabestrillo, desenterradores de cunetas y abajo firmantes del vil manifiesto contra la desinformación cuya negación activista y miserable de la verdad se ha desenmascarado después sumario a sumario gracias a las denuncias de medios libres, jueces e investigadores policiales. Por eso ruego a la Santa Justicia, siempre Virgen, a los ángeles magistrados y fiscales, a los santos policías y guardias civiles, y a ustedes hermanos ciudadanos españoles, que intercedan por las denuncias de la prensa y la verdad del “one” Dios, nuestro Señor.
Ruego una oración por el alma de todos aquellos ilusos que se creen la veracidad de 9 sumarios y casi 40 imputados sanchistas. Me declaro firme y ferviente creyente en las tablas de la Ley para que me sean perdonados tan malos pensamientos y palabras........
