La villa abandonada que hace a la ciudad mejor

Uno supone que se llamaría Villa Mercedes, aunque le falte el cartelito de villa en el otro pilar de la verja de hierro. Es una villa azul, de un azul que fue azul y ahora es esa especie de tono ya orgánico, oxidado hasta casi ser del color de un jardín. Porque toda esta villa es ahora un jardín. Se la encuentra paseando por los cinturones menores de esta ciudad-cataclismo, embutida entre edificios feos, que algún corazón bueno debería dinamitar algún día. Es básicamente una verja de hierro todavía fuerte, que va siendo engullida por una camelia descomunal. Una camelia antigua que ya casi es un árbol oficial del país gallego, que da una sombra poderosa y ha tapizado el suelo de esta pequeña finca de hojas y flores. Es tan tupida y tan densa que es difícil seguir sus ramas y distinguir su forma de las otras formas vegetales. Detrás se consigue ver........

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