A esa puerta que resiste |
La puerta de Auria tendría que ser el barrio de A Ponte. A las ciudades debe llegarse caminando o en tren. Llegar despaciosamente. E ir ingresando en el vividero por las primeras costuras, comprender la salpimenta de casas y barrios hasta conocer la intimidad de un lugar, que debería guardarse del coche y de toda infección de ruido con intenciones reales y pensadas. Todo el mundo sabe que el tráfico no se pacifica instalando bicicletas de alquiler sin una planificación urbana, que eso sólo generará accidentes y nuevos ciclistas heridos tras ser lanzados a las calles-autopista o, aún peor, a peatones inocentes, que, además de los patinetes eléctricos, deberán enfrentarse ahora a bicicletas por las aceras en este asunto dificilísimo que es caminar en paz. Pero volvamos al barrio de A Ponte. A la estación de ferrocarril, con sus maravillosos murales costumbristas, que son una........