Si las abejas tienen derechos, ¿qué hacemos con la IA?

En octubre de 2024, un municipio peruano llamado Satipo aprobó una ordenanza que pasó completamente desapercibida en los medios internacionales. Las abejas sin aguijón de la región eran a partir de entonces sujetos de derecho. No fue una declaración simbólica ni una campaña de imagen: era una norma jurídicamente vinculante, con mecanismos de representación legal y consecuencias reales para quien la incumpla.

Es la primera vez en la historia que un insecto tiene derechos reconocidos por ley. Y lo más interesante no es el hecho en sí, sino el argumento que se usó para justificarlo. No se apeló a que las abejas sean conscientes, ni a que sufran, ni a nada que requiera adentrarse en filosofía abstracta. Se apeló a algo mucho más........

© La Región