Lo único que importa |
El mecanismo ya es conocido. Se puso en práctica por primera vez en 2023, cuando el 28 de mayo los españoles decidieron que el PSOE dejara de gobernar en la mayoría de las comunidades y ayuntamientos. Dirigentes socialistas territoriales perdieron el poder y, muchos de ellos, su trabajo. La derrota resultó ser tan explícita –siendo evidente que el castigo iba, en realidad, dirigido al presidente del Gobierno–, que Pedro Sánchez temió encontrarse ante un cuestionamiento interno en su partido, a pesar de haber llenado la dirección del PSOE de fieles del sanchismo. El líder socialista, ágil y temerario como suele, disolvió las Cortes antes de que hubiera tiempo de echarle la culpa, y convocó elecciones generales el 23 de julio. Perdió, pero mantuvo el poder: lo único que importa en Moncloa.
Desde aquel día, Sánchez ha entregado dádivas muy valiosas a sus socios: desde la amnistía, hasta la regularización masiva de inmigrantes, pasando por el muy elástico cumplimiento de las condenas de los etarras. Esa obsequiosidad no ha mejorado la percepción que una mayoría de españoles tiene de Sánchez, y eso se ha expresado con claridad en los seis procesos electorales (autonómicos y europeos) que se han celebrado después de las generales de 2023: los socialistas solo han ganado en Cataluña.
A la vista de lo ocurrido recientemente en Extremadura y Aragón, los candidatos autonómicos del PSOE se ven derrotados de antemano. Y Sánchez no les ha hecho cambiar su idea, después de decir que «puede haber argumentos para quedarse en la abstención, pero trabajaremos para movilizar a ese electorado de cara a las próximas elecciones generales». Lo único que importa: las próximas elecciones generales. Sánchez ignoró que pronto se votará en Castilla y León y Andalucía, y que en mayo de 2027, antes de que la legislatura nacional llegue a término en julio, habrá elecciones municipales y autonómicas.
Emiliano García-Page le dijo a Pablo Motos en El Hormiguero que Sánchez «también es secretario general de los ayuntamientos y autonomías socialistas. «Creo que se le han visto las intenciones», remató, ante la evidencia de qué es lo único que importa en Moncloa.