Alto al fuego |
A minutos de que venciera el plazo establecido por Donald Trump, Estados Unidos, Israel e Irán alcanzaron un acuerdo de cese al fuego condicionado a la reapertura del estrecho de Ormuz. Como era previsible, todos los involucrados anunciaron que el acuerdo era una victoria propia y una derrota para la contraparte. En términos fríos, los principales ganadores fueron los mercados que, de inmediato, recibieron un respiro y recuperaron fuerza comercial.
Pero, de no haberse logrado, ¿a qué nos enfrentábamos?
La amenaza de Donald Trump de devolver a Irán a la “Edad de Piedra” describía un cambio de objeto y no solo una simple intensificación bélica. La guerra dejaría de dirigirse sólo contra capacidades militares y empezaría a orientarse contra las condiciones materiales que permiten........