Responsabilidad de proteger

Uno de los dilemas más profundos del derecho internacional contemporáneo consiste en qué hacer cuando un Estado, en lugar de proteger a su población, se convierte en su principal agresor o es incapaz de impedir violaciones masivas y sistemáticas de los derechos humanos. Las tragedias de Ruanda, Bosnia y Kosovo evidenciaron los límites del principio de soberanía de los estados y mostraron que la inacción internacional frente a crímenes atroces tiene consecuencias letales para millones de personas. En respuesta a dicho dilema, surge en el seno de las Naciones Unidas, la doctrina de la Responsabilidad de Proteger (R2P). Parte de una premisa fundamental: la soberanía no es solo un derecho de un Estado, sino también, una responsabilidad, singularmente con sus ciudadanos.

Cada Estado tiene la responsabilidad primaria de proteger a su población, especialmente frente a crímenes particularmente graves, como el genocidio o los crímenes de lesa humanidad. Esta protección incluye no solo reaccionar cuando los crímenes ya se están cometiendo, sino prevenir que lleguen a producirse. Obviamente la responsabilidad es máxima si es el propio Estado quien comete tan horribles crímenes.

Cuando el Estado falla en esta tarea –ya sea por incapacidad, negligencia o voluntad deliberada– su........

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