¡Vamos, España!

Nuestro presidente del Gobierno desearía un verano por delante de evasión. Usa ahora mismo, de comodín, un mundial de fútbol de los que quitan las penas, con su televisión pública entregada a la causa, con España entera pendiente de Los Ángeles, de Dallas, de lo que venga. Pero los juzgados siguen trabajando y, he hecho, debe de estar al caer la sentencia de su hermano, David Sánchez, mientras su mujer Begoña espera sentada que le devuelvan el pasaporte para viajar a la cumbre de la OTAN, a la graduación de su hija y a lo que se tercie.

No me quiero ni imaginar los ánimos en La Moncloa, por mucho que la oposición sufra algún que otro traspiés, por mucho que Pedro Sánchez sonría........

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