Catarsis de despedida |
El destino quiso que esta columna caiga en el último día del año que se va, un año bastante complejo, desde la economía particular hasta las miserias políticas. En suma, respecto de esto último, fue el final de un ciclo y el regreso de otro.
Este día es propicio para cerrar puertas y repasar lo que el año que se va —seguro— está dejando como lecciones, que se resumen en varios hechos y una serie de percepciones.
El año había comenzado con nuevas autoridades judiciales, entre ellas Romer Saucedo, presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). La aparición pública de éste fue intrascendente hasta que los resultados de las elecciones generales del 17 de agosto reconfiguraron el escenario político del país.
En consecuencia, el magistrado propició la revisión de los casos de los protagonistas del golpe de 2019, Jeanine Áñez, Luis Fernando Camacho y Marco Pumari, hasta que fueron liberados. En el caso de Áñez, sentenciada por su autoproclamación presidencial, la resolución del TSE argumentó una llamativa figura sobre el hecho: “necesidad constitucional”.
En contrapartida, las masacres de Sacaba y Senkata, que en ese........