• El ocurrente

El que, cuentan, ya no halla qué decir o qué hacer o qué inventarse para no alejarse de los reflectores es el senador guinda Gerardo Fernández Noroña, incluso aunque no sea para bien. Apenas hace unos días su nombre volvía a despertar polémica cuando se le ocurrió desafiar al Tribunal Electoral de Michoacán, que lo sancionó por violencia política de género en perjuicio de la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz. Ahora salió con su propuesta de ampliar la duración de la presidencia de la Mesa Directiva del Senado a todo el periodo legislativo o, al menos, a dos años. El planteamiento de Noroña, nos explican, llega precisamente cuando la Cámara alta se prepara para renovar ese cargo que, hay que recordar, él ocupó y que pretende volver a ocupar, pues el legislador ha dejado ver sus intenciones de sostener una vez más la campanita del pleno. Según el morenista, al que ya hasta algunos de sus compañeros de partido le han pedido que relaje sus aspiraciones, un año al frente de las y los senadores resulta insuficiente por la carga y la gran complejidad del cargo. ¿Cómo lo ve?

• ¿Interrogar a Ojeda?

Donde las cosas se pueden poner peliagudas es en el litigio judicial abierto contra el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, acusado del mayor caso de huachicol fiscal en el que están involucrados exaltos mandos de la Marina. Y es que resulta que a través de su defensa, Farías ha hecho la petición de que se le autorice interrogar nada menos que a Rafael Ojeda —es decir, a su tío—, quien fuera secretario de la Marina de Andrés Manuel López Obrador. Es sabido que este último ha estado al margen del caso en lo jurídico y sobre todo en lo mediático.........

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