La lírica del deseo y el trono de la ‘Bichota’: una reflexión sobre el hedonismo empoderado |
Si la sociología de la vida cotidiana nos ha enseñado algo, es que no hay mejor termómetro de las pulsiones sociales que aquello que tarareamos mientras esperamos el autobús o lo que retumba en las paredes de una discoteca a las tres de la mañana. Hoy, ese termómetro marca una temperatura inequívoca: el ascenso de un matriarcado urbano que ha redibujado los mapas del deseo, el poder y el consumo.
En el centro de este fenómeno, figuras como Karol G y Cazzu no son solo estrellas de pop; son arquitectas de una nueva subjetividad femenina. A través de sus letras, observamos una transición fascinante: la mujer ha dejado de ser el objeto contemplado en la narrativa del género urbano para convertirse en el sujeto que narra, que elige y, sobre todo, que disfruta.
Tradicionalmente, el reguetón y el trap fueron espacios de una masculinidad exacerbada, donde la mujer aparecía como un trofeo o una musa pasiva. Sin embargo, la irrupción de la ‘Bichota’ —ese neologismo que Karol G elevó a categoría sociológica— representa un quiebre. Ser una........