María Jesús Montero y el síndrome de Rocío Jurado |
Una pena que no estemos en época carnavalera. Se iba a enterar María Jesús Montero con las letras lacrimógenas a cuenta de la muerte de los guardias civiles y de la reacción de una candidata sin sangre en las venas. A Montero no le va mucho lo de llorar sino la risa histriónica y el golpe de pecho al estilo folclórico tradicional. Montero responde al arquetipo pantojo que lo mismo se ríe con la gracia andaluza que no se puede aguantar (dicho como Los Morancos) que se deshace en pena con sus pequeños del alma que son los andaluces a los que fue a salvar de sí misma. Como soy del sur, más al sur solo me ganan los monos del........