Almodóvar

España se divide entre los que defienden o aborrecen a Torrente (más numerosos) y los que hacen lo propio con la última de Almodóvar, que recibe tantos elogios como patadas en el culo en un duelo que beneficia al último porque para entrar en la conversación de la minoría hay que ir al cine a ver «Amarga Navidad». De Torrente no les hablo porque seguramente la hayan visto. Se sale del cine con agujetas en la mandíbula de la risa y a la vez con ganas de quemar contenedores; tanta es la vergüenza........

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