La Paz sin paz y la nueva agenda de mayo |
La crisis político-social que atraviesa el país no admite lecturas reduccionistas. Este no es un movimiento insurrecto orquestado por las ex corporaciones masistas, financiado con dinero del narcotráfico, como sugiere el gobierno al descalificarlo, sino de diferentes sectores sociales. Para comprender a fondo la crisis social actual, es necesario remontarse al periodo preelectoral y analizarlo con mayor profundidad.
Rodrigo Paz llegó al poder arropado por el movimiento popular que había quedado desencantado con la última gestión de gobierno, y en medio de una pugna al interior del MAS. El desplome del MAS, sumado a la incipiente oferta electoral de la derecha neoliberal tradicional, dejó un vacío que Paz supo capitalizar. Su propuesta del «capitalismo para todos» prometía combustible a bajo precio, créditos accesibles, estabilidad de precios y alivios tributarios. Pero una vez en el poder, Paz dio la espalda a quienes lo llevaron en hombros. Recompuso su discurso al servicio de las oligarquías transnacionales, co-gobernó con los derrotados de las elecciones generales y favoreció los intereses de las clases adineradas. Tal vez creyó, ingenuamente, que el pueblo lo pasaría por alto.
A seis........