Cuando acabe la guerra |
Las campanas repican con lánguido tañido el toque de difuntos. El derecho internacional ha fenecido tras disimulada agonía y la guerra ha regresado por sus pasos: a la antigua vereda nunca olvidada, pero sí ocultada por la ficción de un orden jurídico impuesto por las naciones poderosas entre las que, a pesar de la herencia de los textos de Vitoria y Suárez en la vieja Universidad de Salamanca, hace mucho que dejó de estar la nuestra. Ahora, mientras las plañideras sollozan con lágrimas artificiosas y fingidos lamentos para proclamar su hipócrita........