Inversiones mixtas y el sueño de los justos

Hace un mes se presentó el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, con el cual se pretende generar 5.6 billones de pesos de inversiones público-privadas durante la gestión de Claudia Sheinbaum en ocho sectores estratégicos. Un propósito plausible (de cuño totalmente neoliberal aunque se diga lo contrario) para encaminar la chequera empresarial y el dinero público a generar energía, a construir aeropuertos, trenes, puertos, carreteras, escuelas y hospitales…, pero para lo cual no hay leyes secundarias y reglamentos que provea el andamiaje de certidumbre que requiere el siempre huidizo capital.

Es decir, que no existe hoy por hoy el texto legal que describa con precisión los porcentajes de participación accionaria máxima de las dos partes, las obligaciones y derechos correspondientes, definición de cargos de dirección, pagos y compensaciones del personal, pago de dividendos, así como los mecanismos para la solución de controversias (como desacuerdos en los aumentos de capital y la dilución de algún socio) y los tribunales nacionales o internacionales en donde se dirimirán los asuntos.

El secretario de Hacienda, Edgar Amador, ha comentado que los litigios de las asociaciones mixtas se resolverán en tribunales mexicanos. Tome nota.

La burla desde el poder

Pero sin ese andamiaje legal no parece viable que algún capitalista global (sólo lo ha hecho Carso con una tasa interna de retorno de casi 100%) participe en........

© La Razón