Abarca: fractura de la equidad sanitaria |
«¿De verdad es aceptable que un niño no sea diagnosticado a tiempo en una Comunidad cuando en otra sí lo habría sido?», se pregunta Juan Abarca en un artículo extraordinario en el que desmenuza la realidad de parte de la sanidad española. ¿Equidad sanitaria… o cinismo? El doctor Abarca, que podría ser un formidable ministro de Sanidad, nos tiene acostumbrados a unos artículos que sobresalen por su moderación, su conocimiento profundo del tema y también por su claridad expositiva.
En España se está tramitando una norma para ampliar y reforzar la cobertura del cribado neonatal. Juan Abarca subraya que la obligada equidad está condicionada por sistemas sanitarios a distintas velocidades, propiciados por el mismo Estado. Es decir, lo que siempre se ha querido evitar está ocurriendo de forma alarmante en la actualidad. La equidad en la sanidad para todos se desmorona y Juan Abarca analiza lo que ocurre en nuestro país con los recién nacidos. Dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que dieron a luz tendrán más o menos probabilidad de que les detecten una enfermedad grave. Y eso no responde a la equidad. «Es decir una cosa e ir en la dirección contraria; eso es cinismo».
El doctor Abarca, al margen del partidismo político, al margen de las ideologías contradictorias, denuncia, desde la objetividad científica, las contradicciones de nuestro sistema sanitario. Y no se refiere a tecnologías futuristas ni a decisiones clínicas complejas. Pone los pies sobre la realidad: «Hoy en España -afirma- hay Comunidades que detectan más de 30 enfermedades y otras que apenas llegan a 20». La equidad no puede ser el suelo sobre el que cada uno construya lo que quiera porque el resultado es exactamente lo contrario. Y la equidad sanitaria «debería ser un estándar exigible para todos». La solución al problema parece bastante clara: «una cartera común obligatoria de cribado neonatal que incorpore el máximo estándar disponible». Juan Abarca enciende su argumentación con la luz de una lógica aplastante y concluye haciéndose esta pregunta: «¿Por qué es aceptable establecer sistemas sanitarios en función de la voluntad política y se cuestiona tanto que sea por otras razones?».