Por Luis De Stefano Beltrán, PhD (*) y Ernesto Bustamante, PhD (**) / El año del realismo climático
En 2025, el debate mundial acerca del cambio climático experimentó un giro decisivo. Durante muchos años, este tema estuvo envuelto en discursos impulsados por ideologías que evocaban imágenes de inundaciones catastróficas, colapsos sociales e incluso extinciones a gran escala de especies vegetales y animales. Sin embargo, esa perspectiva está dando paso a una visión más equilibrada, en la que el foco ya no reside únicamente en cuestionar el llamado consenso científico, sino en armonizarlo con datos concretos, una mirada realista y enfoques pragmáticos.
Bill Gates, quien ha destinado miles de millones de dólares a combatir el cambio climático, declaró recientemente que, aunque este fenómeno tendrá graves repercusiones -especialmente en los países más vulnerables- no significará el fin de la humanidad. Según Gates: «La gente podrá vivir y prosperar en la mayoría de los lugares del mundo en el futuro previsible», desmontando así, de manera sutil, la idea de una catástrofe inminente. Esta postura parece formar parte de una tendencia creciente entre científicos, responsables políticos y analistas que, respaldados por datos actuales, rechazan el alarmismo y promueven soluciones pragmáticas y realistas.
Steven Koonin, coautor de un informe del Departamento de Energía de EEUU, que desafía la alarma de la administración Biden, argumenta que los graves incendios en Los Ángeles, atribuidos por muchos al calentamiento global, se debieron principalmente a pésimas políticas de gestión de........
