Cuenta pendiente en el Hospital Infantil

Hay historias que deberían incomodar a todo el sistema de Salud, que comanda David Kershenobich. La del doctor Adrián Chávez López es una de ellas. Llegó al Hospital Infantil de México Federico Gómez con la encomienda de poner orden en una institución estratégica para el país y, según colaboradores y trabajadores que lo acompañaron durante su gestión, encontró un ecosistema donde convivían grupos de poder administrativos, sindicales y académicos acostumbrados a influir en nombramientos, decisiones y presupuestos. Se sabe que días antes de su muerte investigaba pagos irregulares por más de 1.2 millones de pesos. Por dar un ejemplo.

La presión fue creciendo durante meses. Acusaciones públicas, denuncias, conflictos laborales y una disputa permanente por el control de la institución terminaron por colocar al director en el centro de una tormenta política y administrativa. Personas cercanas a Chávez sostienen que el desgaste emocional fue enorme y que nunca contempló abandonar el cargo porque consideraba que hacerlo equivaldría a aceptar señalamientos que rechazaba.

Llama la atención que, en medio de las condolencias institucionales, la conversación parezca concentrarse únicamente en quién ocupará la dirección del hospital. Como si el problema fuera una vacante y no las condiciones que derivaron en una de las crisis........

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