Reforma judicial, triste e inquietante balance

Una parte sustancial de los problemas que tiene y tendrá México, provienen de la reforma judicial. Nunca fue una buena idea, pero sus consecuencias ya van aflorando, y la más notoria es los bajos niveles de confianza que hay en los inversionistas. Por eso no crece la economía.

Nadie arriesga su dinero en contextos de incertidumbre y en donde las reglas no son claras y las leyes no se cumplen.

Luigi Ferrajoli describió la reforma como una ruptura de los equilibrios constitucionales esenciales y Roberto Gargarella como “una de las mayores tragedias institucionales del siglo XXI”.

› ¿Se tuneó con el erario?

Y Luis de la Barreda, quien fue el primer ombudsman de la Ciudad de México, ha señalado que los cambios significan “el........

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