Siete de cada diez españoles consideran que el régimen de Teherán es una amenaza |
El 20 de marzo de 2003 se inició la invasión del Irak de Sadam Husein. La coalición estaba liderada por EE.UU. a la que se unieron desde un primer momento Gran Bretaña, España y Polonia. Otros países se fueron incorporando una vez iniciada la ofensiva terrestre. Pero hubo dos excepciones, Francia y Alemania.
La primera comprometida con el régimen iraquí, principal proveedor de armamento occidental y facilitadora del programa nuclear de Sadam Husein. La segunda, Alemania, paralizada por su miedo a Rusia, principal aliado de los iraquíes.
En España el PSOE, hundido electoralmente desde el año 2000 y en la oposición desde 1996, aprovechó, en los meses previos al ataque, el sonido de los tambores de guerra para desarrollar una de las mayores campañas demagógicas jamás puesta en marcha en nuestro país.
El «No a la guerra» fue la única alternativa que los socialistas y la izquierda en general tenían para poder llegar de nuevo al poder y terminar con ocho años de presencia de José........