En el papel de mártir |
Que Ábalos fue siempre un magnífico intérprete, nadie lo duda. Cuando saltó el «caso Koldo», se declaró sorprendido por las informaciones sobre su exasesor, marcando distancias con él, como si poco lo hubiera conocido. Lo mismo hizo tras la visita interrupta de Delcy Rodríguez a España, a quien recibió y atendió en Barajas. Hasta once versiones de aquel suceso le oímos. Pasó sin inmutarse de decir una cosa a su contraria en tiempo récord. Todo con una pasmosa apariencia de tranquilidad que abruma, con ese estilo tan suyo de contundencia que hace que los interlocutores asientan embelesados ante el argumentario. Es lo que intentó ayer, una vez más, en este caso ante el Tribunal que le juzga, interpretando mejor que nunca ese papel de víctima con el que ahora coquetea. El único rol que........