Sumar: Libertad en comercios, ¿para qué? |
Vladimir Ilich Lenin (1870-1924), según la mayoría de las versiones, le espetó a Fernando de los Ríos (1879-1949) en 1920, en Moscú: «Libertad, ¿para qué?». El líder soviético respondía así a la pregunta del socialista humanista –no revolucionario– español de cuándo recuperarían los ciudadanos rusos las libertades. Más o menos por la época, otro dictador, Mussolini (1883-1945), decía que «la verdad es que los hombres están cansados de la libertad». Un siglo después, algunas de esas ideas contrarias a la libertad afloran en la estrategia y el discurso de varios partidos, sobre todo de extrema izquierda. Sumar, que en las últimas elecciones agrupó a todo el radicalismo a la siniestra del PSOE y que busca cabeza de cartel para los próximos comicios, acaba de enarbolar la bandera contra la libertad de horarios comerciales que disfrutan algunas comunidades autónomas.
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Los enemigos de la libertad de la extrema izquierda pretenden prohibir la apertura de comercios –de casi todo tipo– los domingos y festivos, algo en lo que la Comunidad de Madrid fue pionera y que tan buenos resultados ha dado en todas partes. En Sumar alegan que lo hacen en defensa de los trabajadores, para que disfruten del descanso laboral en fin de semana. Olvidan, porque no quieren verlo, que la actividad comercial los festivos genera empleo adicional y que, además, facilita la vida de quienes tienen largas jornadas de trabajo –a veces porque necesitan recurrir al pluriempleo– a lo largo de la semana. Todo eso sin mencionar los beneficios generales para el desarrollo económico. Cualquier medida genera beneficiados y perjudicados, pero la vertiente positiva de la libertad de horarios comerciales alcanza a la inmensa mayoría de los ciudadanos, mientras que no está claro –salvo excepciones– quién obtiene ventajas del cierre en festivos. Puestos a eso, que Sumar proponga el cierre en festivos de bares, cafeterías, restaurantes, farmacias de guardia, gasolineras y, ¿por qué no?, los cines. Todas esas actividades también necesitan personal que trabaje en fechas destinadas, en teoría, al descanso, por no hablar de los que solo tienen empleo en fines de semana. Y es que en Sumar deben pensar que «libertad, ¿para qué?», como Lenin.