menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Caos petrolífero y ansiedad

6 0
yesterday

Alan Watts (1915-1973) fue un filósofo británico y sacerdote anglicano, famoso sobre todo por haber divulgado y popularizado las filosofías asiáticas para el público occidental. Explicaba también que «la ansiedad no cambia nada de lo que va a ocurrir». La guerra de Trump sigue y los mercados se mueven, entre histéricos y ansiosos, al ritmo de la melodía de Ricky Martin de «un pasito p’alante; un pasito p’atrás», a la espera de encontrar un camino más consolidado. El mercado de petróleo es el que más sufre la situación y el desorden, cercano al caos, reina allí y también en los derivados, en lo que se refiere a los precios de contado y a los de futuro. El analista Juan Ignacio Crespo apunta que hay ansiedad sobre el precio de contado del petróleo, pero sobre todo por la incertidumbre de «los plazos de entrega», algo que el bloqueo del Estrecho de Ormuz iniciado por Trump complica mucho más.

Más Noticias

Vivienda

El decreto de Sumar para prorrogar los alquileres durante dos años y evitar un subidón de precios se votará en el Congreso el 28 de abril, in extremis: sus claves

Vivienda

Raúl, propietario de un piso en Barcelona con 26 años: “Las claves son trabajo, suerte y dinero”

IPC

La cesta de la compra se encarece un 42% con Pedro Sánchez en el Gobierno

Los expertos no acaban de ponerse de acuerdo sobre las razones de que el precio de contado del barril de petróleo roce los 150 dólares, mientras que el precio de los futuros del barril de Brent está por debajo de los 100 dólares, una diferencia nunca vista. Hay quienes creen que los vendedores de «futuros», aunque son conscientes de la gravedad de la situación, parecen convencidos de que en mayo se haya superado la fase aguda de la guerra y el petróleo vuelva a fluir por el Estrecho de Ormuz. Piensan, según sugiere Crespo, «que podrán recomprar más barato en junio lo que han comprado ahora». El negocio puede ser redondo, si sale bien, claro, porque vender a futuro a 150 dólares lo que puedas comprar dentro de mes y medio a 100 es tentador y, por supuesto, como están los plazos de entrega de por medio, genera ansiedad, mucha ansiedad. El sentimiento en los mercados, a pesar –o quizá por eso– de los vaivenes de Trump, es que «las bolsas no acaban de creerse que esto vaya en serio y que pueda afectar a la economía –escribe Crespo–, y también que buena parte de los operadores en el mercado de futuros son escépticos sobre las complicaciones que puedan llegar en las próximas semanas». A pesar de eso, la ansiedad se impone en los mercados, por mucho que no vaya a cambiar nada de lo que va a ocurrir, como decía Watts.


© La Razón