Por: Jack Gomberoff / El mito del “poder judío”: la cobardía intelectual disfrazada de crítica |
Cuando Miklós Lukács habla del “poder desproporcionado” de los judíos, no está haciendo análisis crítico. Está reciclando una de las teorías conspirativas más antiguas y dañinas de la historia, apenas maquillada con un tono académico y la coartada del “solo hago preguntas”.
No es valentía intelectual.
Es insinuación irresponsable.
Los hechos son incómodos para su relato: los judíos representan menos del 0,2 % de la población mundial. No controlan Estados, no tienen imperios, no poseen ejércitos globales ni una iglesia transnacional. Lo que sí tienen es una presencia desproporcionada en áreas donde el conocimiento importa: ciencia, medicina, tecnología, derecho y debate público. Y eso, para algunos, resulta sospechoso.
Pero solo para quienes prefieren la conspiración a la explicación.
Durante siglos, a los judíos se les prohibió poseer tierras, entrar a gremios, acceder a cargos públicos o integrarse plenamente a las sociedades donde vivían. Cuando no puedes heredar........