menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Venezuela no es Irán / Análisis

2 0
11.04.2026

Featured, Humberto González Briceño, Opinión,

Venezuela no es Irán   

por Humberto González Briceño 11/04/2026, 10:51 PM

Miraflores era un problema de mando en el  patio trasero de EEUU. Irán era —y es— un problema de arquitectura estratégica del poder.  

Humberto González Briceño

En redes sociales circula una pregunta cargada de indignación y de ingenuidad: ¿por qué Estados Unidos golpeó militarmente a Irán, pero en Venezuela apenas se conformó con sacar a Maduro y dejar en pie la armazón político-militar del chavismo?

La respuesta, por desagradable que sea, no tiene nada de moral y mucho de geometría del poder. Los imperios no actúan donde hay más dolor, sino donde hay más interés. Y para Washington, aunque Caracas sea una molestia crónica, Teherán sigue siendo una pieza de otra magnitud.

Irán no es simplemente una dictadura petrolera con retórica incendiaria. Es una bisagra estratégica entre el Golfo Pérsico, Asia Central y el Cáucaso; un Estado con programa nuclear, capacidad misilística y redes armadas regionales. Además, controla la orilla del Estrecho de Ormuz, por donde en el primer semestre de 2025 transitó cerca del 29% del petróleo marítimo del mundo. Mackinder lo habría entendido sin necesidad de un hilo en X: tocar Irán altera el tablero global.

Venezuela, en cambio, aunque desordene el hemisferio y exporte ruina, no controla ningún cuello de botella comparable ni posee una capacidad de disuasión que comprometa la arquitectura estratégica mundial.

Por eso Washington trató ambos casos de manera distinta. En Irán atacó capacidades del Estado: instalaciones nucleares, proyección militar, instrumentos de amenaza. En Venezuela, en cambio, hizo algo mucho más limitado y mucho más cínico: decapitó una jefatura incómoda. No fue una operación para desmontar el chavismo, sino para retirar una pieza tóxica del tablero.

Dicho en términos menos diplomáticos: quiso el trofeo, no la administración del desastre. Porque destruir de verdad la estructura político-militar chavista habría exigido ocupar centros de mando, neutralizar mandos medios, controlar arsenales, purgar servicios de inteligencia y asumir el gobierno efectivo de un país exhausto. Eso ya no sería una incursión: sería una tutela imperial en toda regla.

Aquí conviene recordar a Gustavo Bueno: los imperios no se mueven por filantropía, sino por su propia conservación. Su eutaxia, diría él. En Venezuela, a Estados Unidos le bastó con una acción quirúrgica que corrigiera un problema hemisférico sin hundirse en el lodazal de la reconstrucción. En Irán, en cambio, percibió una amenaza de rango sistémico y actuó en consecuencia. Esa es la diferencia esencial.

De modo que no, no hubo contradicción. Hubo jerarquía. Para Washington, Venezuela era un problema de mando en su patio trasero. Irán era —y es— un problema de arquitectura estratégica del poder. En Caracas bastaba arrancar un hombre. En Teherán había que golpear una capacidad. El imperio, como siempre, no reparte justicia: administra prioridades.

EL AUTOR es abogado y analista político con maestría en Negociación y Conflicto en California State University

https://larazon.net/category/humberto-gonzalez-briceno

Historia anterior Simón en Estados Unidos/ Biografía XI

Más Noticias, Simón en Estados Unidos/ Biografía XI

Simón en Estados Unidos/ Biografía XI

Featured, Humberto González Briceño, Opinión, La devolución de CITGO define el nuevo momento político

Featured, Humberto González Briceño, Opinión,

La devolución de CITGO define el nuevo momento político

Más Noticias, Simón jura la libertad de su patria

Simón jura la libertad de su patria

Más Noticias, Disfruta de los descuentos en esta Semana Santa con las tarjetas Bancamiga

Disfruta de los descuentos en esta Semana Santa con las tarjetas Bancamiga

Featured, Humberto González Briceño, Opinión, La delicada y sutil retórica de Cabello

Featured, Humberto González Briceño, Opinión,

La delicada y sutil retórica de Cabello

Más Noticias, Simón queda viudo a los 20 años

Simón queda viudo a los 20 años

Simón en Estados Unidos/ Biografía XI


© La Razón