Las medidas adoptadas por el gobierno mexicano en contra del crimen organizado han sido insuficientes ante el problema heredado por gobiernos panistas y priistas, en donde los grandes cárteles se dividieron y se multiplicaron en células que se han dispersado por todo el país, mientras que militares y marinos se coordinan con la Guardia Nacional para tratar de contener la presencia de estos grupos criminales que parecen no ceder territorios y mantienen un negocio multimillonario que logra cooptar lo mismo a personas de escasos recursos que a juniors, policías estatales y municipales, políticos y funcionarios corruptos.

Un claro ejemplo es el exgobernador prófugo tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca, quien anda a salto de mata para evitar ser capturado por los delitos de lavado de dinero, asociación criminal con narcotraficantes, peculado y los que resulten.

El tema del narcotráfico es un problema mundial, grupos criminales de países latinoamericanos como México y Colombia, en donde se produce, se procesa y se transporta a Estados Unidos y Europa, principalmente, donde se encuentran los principales mercados de consumidores de marihuana, cocaína y drogas sintéticas.

Los cuatro años del actual gobierno mexicano encabezado por Andrés Manuel López Obrador han sido insuficientes para mostrar una evolución positiva, pues continúa la violencia y el tráfico y comercio de drogas; sin embargo, eso ya se sabía, que primero había que sentar las bases y atacar el problema de fondo como son la pobreza extrema, el desempleo y la desigualdad social, para reconstruir el entorno social y mejorar las condiciones económicas de la población, lo cual va a la par de aumentar la presencia de las fuerzas armadas en todo el territorio para inhibir y combatir a los grupos criminales.

Después de ello, será el próximo gobierno el que deba continuar con una estrategia coordinada que, por un lado, mejore las condiciones de vida permitiendo que toda la población acceda a los principales satisfactores básicos y, al mismo tiempo, combata el lavado de dinero producto del tráfico de drogas y continúe la detención de los jefes criminales.

Por otro lado, se debe observar lo que están haciendo otros países que llevan años intentando frenar la violencia y quitarle poder y dinero a las bandas criminales por medio de la legalización, prevención, atención y cuidado de la sociedad que consume este tipo de sustancias.

Holanda es uno de los países pioneros en la legalización de drogas suaves. Desde los años 70 mantiene una política que permite la compra y venta de drogas suaves en establecimientos controlados y regulados por el gobierno. Estos comercios se conocen como “coffeshops”, en donde las personas compran y consumen cannabis, hachís y otras drogas suaves y tienen que cumplir una serie de medidas estrictas para poder operar. Aunque aún no se ha alcanzado una regulación total, lleva un largo camino quitándole poder económico a las bandas del narcotráfico y aleja a los consumidores de otros tipos de drogas más peligrosas.

La sociedad holandesa es consciente de que jóvenes y adultos consumen drogas legalizadas o no, al grado que existe un programa en la televisión pública en el que jóvenes utilizan distintos tipos de estupefacientes para que los televidentes sepan las consecuencias de su uso, qué hacer un caso de que ponga en riesgo su salud y las afecciones que pueden generar en el cuerpo a largo plazo.

En Suecia se han enfocado también en la atención de las personas dependientes de estas sustancias adictivas. No sólo hay programas de ayuda a toxicómanos, también existen servicios especializados de asistencia que facilitan espacios en los que las personas puedan consumir drogas de manera segura, revisando las sustancias que pretenden ingerir y hasta obteniendo material médico como jeringas. En todo momento hay personal especializado que cuida la salud de los adictos.

Estados Unidos es otro ejemplo de países que han empezado a legalizar las drogas suaves, uno de los países que más drogas consume y que sirve como primer motor del narcotráfico en México.

Es importante que la mentalidad de las sociedades y las políticas cambien para generar una estrategia efectiva contra el narcotráfico. Hay ejemplos de naciones que han tomado otro rumbo y es posible medir la efectividad de sus políticas antidrogas. Lo que es un hecho es que la estrategia contra el narcotráfico es hasta ahora una guerra perdida.

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Insuficiente la estrategia contra el narcotráfico

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17.10.2022

Las medidas adoptadas por el gobierno mexicano en contra del crimen organizado han sido insuficientes ante el problema heredado por gobiernos panistas y priistas, en donde los grandes cárteles se dividieron y se multiplicaron en células que se han dispersado por todo el país, mientras que militares y marinos se coordinan con la Guardia Nacional para tratar de contener la presencia de estos grupos criminales que parecen no ceder territorios y mantienen un negocio multimillonario que logra cooptar lo mismo a personas de escasos recursos que a juniors, policías estatales y municipales, políticos y funcionarios corruptos.

Un claro ejemplo es el exgobernador prófugo tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca, quien anda a salto de mata para evitar ser capturado por los delitos de lavado de dinero, asociación criminal con narcotraficantes, peculado y los que resulten.

El tema del narcotráfico es un problema mundial, grupos criminales de países latinoamericanos como México y Colombia, en donde se produce, se procesa y se transporta a Estados Unidos y Europa, principalmente, donde se encuentran los........

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