La estatua de César Chávez |
Hace unos días se dio a conocer un reportaje del New York Times en el que se denuncia que César Chávez abusó y violó a varias mujeres, incluso a niñas, a lo largo de los años. La noticia me dejó helado. No sólo a mí, sino a todos aquéllos que hemos encontrado en la persona de Chávez al representante más alto de la lucha de los mexicanos en Estados Unidos por sus derechos humanos. Esta lucha sigue siendo una batalla admirable por la justicia, por la dignidad, por la humanidad de nuestros compatriotas del otro lado de la frontera.
Lo que yo ignoraba, como millones de personas más, es que ya había un murmullo de críticas y reproches al respecto, que se conocían en el entorno más cercano al líder. Como sucede en casos semejantes, las mujeres violentadas no se atrevieron a hacer denuncias públicas porque no tenían los canales para hacerlo, porque pensaron que no les iban a tomar en serio e incluso porque prefirieron proteger a su agresor por lo que significaba dentro de un movimiento en el que ellas también participaban.
Dolores........