Presos políticos |
Venezuela se ha sumergido en una espiral de incertidumbre, tensión y miedo marcada por dos realidades: la de quienes exigen la restauración de la democracia tras la caída del dictador Nicolás Maduro y la del oficialismo que busca a toda costa normalizar la cotidianidad de un régimen tambaleante bajo la bota del presidente Donald Trump.
Y sí, mientras los herederos de la revolución chavista —aquella camarilla que el Ejército de Estados Unidos tiene contra las cuerdas— quieren implantar la narrativa de un gobierno fuerte que recibe dignatarios, entrega obras y presume el regreso a clases de 97% de estudiantes, la gente ve la liberación a cuentagotas de los presos políticos de la revolución bolivariana.
La realidad venezolana ha obligado a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, a reconocer que hay personas en la cárcel por su pensamiento crítico e iniciado su liberación, afirma que son más de 400 personas que han sido liberadas pero los colectivos los contradicen y, con lupa en mano, han documentado la excarcelación de menos de 80.
Se trata de personas —incluso algunas de nacionalidad española, italiana, colombiana, y peruana— que fueron secuestradas por las fuerzas leales sin explicaciones o con acusaciones tan escalofriantes como irrisorias de terrorismo, rebelión, incitación al odio, traición a la patria, agitación social,........