El superhéroe de la paz, dispuesto a liderar el mundo |
A Sánchez ya se le queda pequeña España y ha decidido erigirse en el líder del mundo. Es incapaz de presentar unos Presupuestos Generales del Estado y todo indica que pasará a la Historia por gobernar una legislatura sin conseguirlo. Por supuesto con la sumisa condescendencia de una izquierda política y mediática, así como de unos sindicatos que hubieran incendiado las calles si el gobierno fuera del PP. Ha emprendido una campaña contra el Poder Judicial, la más brutal que se ha producido en cualquier país de la Unión Europea, y sus medios afines se dedican a insultar y descalificar a sus rivales. Ha convertido el Congreso de los Diputados y el Tribunal Constitucional, gracias a dos palmeros sanchistas sin principios como Armengol y Conde-Pumpido, en una marioneta a su servicio. Con esta carta de presentación hizo este sábado un llamamiento a «fortalecer» la democracia. Me quedaría satisfecho con que lo hiciera en España respetando la Constitución y la separación de poderes. No voy a entrar en los escándalos de corrupción, el trasiego de prostitutas y los prostíbulos y las saunas gays de la familia Gómez que son ejemplos repugnantes de regeneración democrática y feminismo.
La minicumbre de progresistas postcomunistas fue, siendo generoso, bastante patética, porque podría emplear términos más duros. Lo mejor es que eligieran el pomposo nombre de IV Reunión en Defensa de la Democracia. El nivel era muy pobre y poco representativo. Sánchez hace tiempo que abandonó la socialdemocracia, para abrazar el populismo radical neocomunista iberoamericano. Como le gusta Arnaldo Otegi es lógico que se sienta cómodo con Gustavo Petro. No hay nada como el mundo de los guerrilleros y sus aliados. El único rarito es Antonio Costa, que fue enchufado en la presidencia del Consejo Europeo que es un cargo absolutamente inútil e innecesario. Lo tenía por socialdemócrata, aunque me imagino que tiene que pagar que le dieran ese chollo económico e institucional. Cuando alguien me plantea el peso de la Unión Europea en el mundo no hay más que recordarle que tenemos un presidente del Consejo y una presidenta de la Comisión, pero, además, los países miembros, sobre todo Alemania, Francia e Italia, son los que mandan. Por cierto, Sánchez ha conseguido que seamos irrelevantes a pesar de los esfuerzos propagandísticos de La Moncloa y la armada mediática sanchista.
Es divertido que Sheinbaum, la farsante que se transforma en azteca para atacar a España; el incapaz de Petro que no ha hecho nada contra los cárteles de la droga y el pintoresco Lula da Silva, que es uno de esos sindicalistas profesionales que lleva décadas viviendo de los chollos públicos, quieran coordinar estrategias frente al avance de la ultraderecha. Por lo visto, debe ser más aceptable gobernar con el apoyo del lumpen comunista y antisistema. El problema es que la izquierda política y mediática decide quién es o no ultraderecha e incluso si el centro derecha adopta una medida establece si hay que colocarlo dentro del movimiento ultra. Una de las bazas del sanchismo y sus socios, tanto nacionales como internacionales, es que la izquierda es muy mayoritaria entre los periodistas. En el momento que consiguen el poder asaltan los medios públicos, las instituciones y las empresas públicas. El término asalto creo que define muy bien los procesos que se han vivido en España y los países iberoamericanos. En el resto de Europa, aunque la sensibilidad izquierdista de la prensa es bastante evidente, no se ha llegado al extremo que sufrimos en nuestro país.
Otro punto interesante de la cumbre de decadentes líderes progresistas es la reforma de la Organización de Naciones Unidas. En este punto estoy muy de acuerdo y también cuestiono su eficacia, aunque no en la línea que desearían los integrantes de este frente popular que tan feliz hubiera hecho en su día a la Unión Soviética. La ONU se ha convertido en el paraíso de la izquierda que coloca como funcionarios, sin necesidad de conceptos como mérito y capacidad, pagando las democracias. El mayor contribuyente siempre es Estados Unidos y el resto de los países democráticos que sostienen un chiringuito totalmente inútil. Nunca me ha gustado eso de mezclar democracias con regímenes autoritarios. Afortunadamente para el mundo, existe el derecho de veto en el Consejo de Seguridad, porque con personajes como Sánchez, Sheinbaum, Petro, Lula da Silva y Orsi sería una marioneta al servicio de países como Irán, China o Rusia. La lista es bastante más larga, pero lo que sabemos es que hay algunos países europeos que son tontos útiles.
Cuba es una brutal dictadura que lleva décadas sometiendo a su pueblo y vulnerando los derechos humanos. Desde que triunfó la Revolución y la corrupta familia de los Castro se hicieron con el poder, la realidad no puede ser más tenebrosa y desoladora. Es triste que un país hermano y al que nos unen tantos vínculos esté en manos de gentuza, pero Sánchez ha decidido emitir un comunicado con Sheinbaum y Lula da Silva en apoyo del pueblo cubano que, en realidad, es una muestra de apoyo al régimen dictatorial de los Castro. Es lo mismo que cuando apoyan a Irán y atacan a Estados Unidos e Israel. Hay que recordar que Sánchez recibe las felicitaciones de los ayatolas, que son unos criminales, así como de Hamás y Hezbolá. Es no estar en el lado correcto de la Historia y, desde luego, no le he escuchado responder indignado ante este tipo de halagos. Creo que ningún demócrata debería aceptar que le apoyen personas de esa calaña, porque tienen las manos llenas de sangre. En definitiva, la cumbre comenzó siendo una iniciativa ridícula e irrelevante y ha concluido confirmándolo, a pesar de los esfuerzos propagandísticos de La Moncloa y sus palmeros.
Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)