El superhéroe de la paz ataca de nuevo |
Con tanto pelota a su lado no me sorprende que la ministra Redondo quiera hacer méritos y considere que Amado Líder es el superhéroe de la paz, la democracia, la dignidad y el feminismo. He de reconocer que los halagos y más cuando son excesivos me desagradan, aunque hay gente que es muy sensible a ellos. Hay personas que pierden gozosas su nombre cuando consiguen un cargo político. Es una muy mala señal cuando lo asumen como algo normal, porque olvidan que torres más altas han caído. Sánchez es un político eficaz e implacable, porque es un gran farsante. No lo digo para ofenderle, aunque así lo interpretarán sus numerosos palmeros, sino para constatar que se adapta siempre a las circunstancias con el objetivo fundamental de sobrevivir. A estas alturas nadie se puede molestar si se le define como un populista de manual que defiende el «no a la guerra» como una oportunidad en tiempos de decadencia. No es una convicción, ya que no diría lo mismo si el presidente de Estados Unidos fuera Clinton, Obama o Biden. Ahora se trata de movilizar al electorado de izquierdas contra el malvado Trump, que ha emprendido la guerra para conseguir más petróleo. Y qué decir de Netanyahu que es un auténtico lucifer. Está propaganda basura, similar a la que utiliza la izquierda populista iberoamericana, es la misma colección de mentiras abyectas que se emplearon contra Aznar. A Rajoy le tocó sufrir las manipulaciones sobre la crisis económica de la izquierda política y mediática. Los que ahora actúan como palmeros del sanchismo. Es bueno que Feijóo y sus colaboradores nunca olviden las sucias campañas mediáticas que desataron contra Aznar tras los atentados del 11M o Rajoy con una sentencia manipulada para justificar una moción de censura. Los dirigentes socialistas son siempre implacables, hay contadas excepciones que no lo son, pero Sánchez y los mercenarios que le sirven son los peores. Por eso es un político tan peligroso y hay un entramado clientelar, además, basado en el capitalismo de amiguetes y los lobistas que se juegan mucho. Se juegan mucho en Andalucía, por lo que el «no a la guerra» es solo el aperitivo, porque será una campaña muy sucia contra el PP y Juanma Moreno.
Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)