Las reformas de Justicia a examen

Las reformas de Justicia a examen Barrio

La apertura del año judicial debería obligarnos a hacer balance. Y, en materia de política de Justicia, España necesita hoy menos autocomplacencia y más evaluación. Durante los últimos años, se ha impulsado una transformación normativa de nuestro sistema judicial de enorme alcance bajo conceptos difícilmente discutibles: eficiencia, modernización, digitalización, reorganización. Sin embargo, cuando se analiza su funcionamiento real, el balance resulta mucho menos favorable.

La Ley Orgánica 1/2025 constituye probablemente el mejor ejemplo de esa distancia entre el propósito político y sus efectos prácticos. La norma nació con la declarada pretensión de hacer más eficiente el servicio público de Justicia y transformó profundamente tanto su organización como las reglas procesales, incluyendo la creación de los Tribunales de Instancia y la generalización de los medios adecuados de solución de controversias como requisito previo en numerosos asuntos.

Nadie puede reprochar al legislador que quiera reducir la litigiosidad innecesaria. Tampoco encontrará en la abogacía resistencia a la negociación, la mediación o la conciliación. Son instrumentos que utilizamos constantemente. Pero existe una diferencia sustancial entre fomentar una solución pactada y levantar una barrera procesal que deba superarse antes de acudir al........

© La Razón