Noche mágica |
“¿Y si sí?”, es el mantra que hoy resuena por todos los rincones en nuestro país. La resaca posterior a una de las noches más emotivas en la historia de los Mundiales para la Selección Mexicana de futbol. En todos los sentidos, la fiesta fue redonda: se consiguió la marca perfecta en fase de grupos por primera vez en la historia para el Tri, se goleó al rival con un pletórico Estadio Azteca, que a juicio de los propios asistentes, mejoró considerablemente el ambiente para este juego. Y como gran cierre para una noche inolvidable, el homenaje al histórico guardameta Guillermo Ochoa, que disputó (salvó alguna vicisitud) sus últimos minutos como profesional. ,
Para unos cuantos el homenaje en cancha a Paco Memo fue innecesario, y hasta lo catalogaron como algo digno de una “fiesta de pueblo”; por el contrario, creo que en esta........