Euforia nacional

No cabe duda que Gianni Infantino tenía razón. Qué más daban los precios estratosféricos porque la pasión puede rebasar cualquier límite mundano como el dinero. De esta forma, todos aquellos detractores tendrán que aplaudirle y reconocer que este maquiavélico experimento mundialista, que incluyó el aumento exagerado de equipos nacionales y una serie de ventas controladas de tickets que generó colapsos nerviosos en más de uno. Los llenos impresionantes en Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México, son el retrato del éxito del evento deportivo más importante del planeta.

Molesta un poco reconocer que el presidente de la FIFA tenía razón. Tal vez porque muchos estamos más con la filosofía de Marcelo Bielsa, quien se mostró incómodo y reacio con las fotografías oficiales de la FIFA que busca en cada rincón, en cada espacio posible del Mundial,........

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