Mon-Real, dinastía que reclama su reino |
Al senador Saúl Monreal lo dicho el fin de semana por la presidenta de su partido —hasta ahora— no lo convence. Menos lo persuade de insistir en que él tiene merecimientos y trayectoria por encima de los estatutos partidistas.
Sus derechos constitucionales lo guían y le abren la puerta a disputar en el Tribunal Electoral la voluntad ética que la Presidenta Sheinbaum pretende en su movimiento. Lo suyo, afirma sin rubor, no entra en el saco del nepotismo que la primera morenista de la nación quiere proscribir.
Lo suyo, ha dicho a quien presta oídos y micrófonos, es como si en una familia de abogados al Benjamín de la casta le prohibieran estudiar derecho porque sus hermanos ya son abogados. Pues no.
Tabasco, de la Met Gala a........