Una propuesta para el 22 de marzo

En las próximas elecciones, necesitamos contar con los ciudadanos que ejercen la soberanía en los territorios; la condición para que los departamentos sean autonómicos está en que ella se practique a plenitud en los municipios donde la gente vive.

Para avanzar en esta construcción, debemos aceptar que somos una sociedad que habita en ciudades. El mandato de la demografía así lo demuestra, mientras el Estado no cuenta con políticas públicas urbanas. Ninguno de los 343 gobiernos locales tiene cobertura plena de agua potable, alcantarillado, recolección de residuos, ni ha desarrollado Catastro Multifinalitario integrado a Sistemas de Información Territorial (SIT), que le permita planificar y ordenar el territorio en favor de sus vecinos.

Los Censos muestran la evolución poblacional:

1950, Rural 74%, urbano 26%

1983, 50% rural, 50% urbano (ajuste)

2024, 80% urbano, 20% rural (el ajuste electoral demuestra que la persona vota donde vive y trabaja, que no siempre corresponde a donde decidió censarse)

2034, 90% urbano, 10% rural (proyección)

La realidad que muestra dónde vive la gente supera los discursos, posiciones ideológicas, voluntad de gobernantes y organismos internacionales, y habrá que decirlo, no es consecuencia de políticas públicas ni de planificación de los PGDES. En........

© La Razón