Esta no la vio venir Karl Marx |
El Primero de Mayo siempre fue una fecha física. Sudor, manos, sirenas de fábrica, horarios que se cumplen o se rompen. Este 2026 a muchos nos encuentra trabajando sin que nadie pueda indicar exactamente dónde.
Porque no estamos en una mina asturiana ni en una cadena de montaje soviética, no llevamos mono azul ni estamos sudando; yo escribiendo, contestando mensajes, pensando titulares, negociando cambios de última hora, pulgares sobre cristal líquido… Estamos en ese lugar difuso donde vivimos ahora: la cabeza a medio hervir, el dedo entrenado para responder antes de pensar. Y una especie de niebla productiva donde todo ocurre y nada termina. No recuerdo cuando salí de trabajar la última vez, hace tantos años…La oficina ya no es un lugar: es la atmósfera.
Gano bien. No escribo esto desde la épica de una buhardilla húmeda iluminada por una bombilla existencialista sino desde el confort de una clase profesional que ha confundido el éxito con la disponibilidad infinita. No recuerdo la última vez que estuve verdaderamente fuera del trabajo. Sin una........